El melasma es una hiperpigmentación localizada, bilateral y simétrica distribuida en áreas faciales fotoexpuestas, más aparente en verano, que afecta preferentemente a mujeres de mediana edad.

Este frecuente problema estético está relacionado principalmente con la exposición solar. En un 50% de pacientes entran también en juego otros factores: predisposición genética, factores hormonales (embarazo, anticonceptivos), cosméticos, fármacos.
La causa exacta del melasma no se conoce, su diagnóstico es clínico y aunque todavía no disponemos de un tratamiento totalmente efectivo hay varias opciones terapeúticas que pueden mejorar su apariencia.
CUANDO TRATAR EL MELASMA
Una vez acabado el verano nos encontramos en la época ideal para tratar este trastorno en sus diferentes localizaciones: mejillas, frente, labio superior, nariz, mentón e incluso zonas extrafaciales debiendo aprovechar los meses de menor intensidad solar para maximizar los resultados de los diversos tratamientos.
En dermalicante valoramos sus problemas estéticos y los tratamos con la seriedad que merecen.


En general las telas de colores claros, ligeras y tejidas sin apretar no ofrecen mucha protección. Las camisetas blancas que se utilizan en la playa sólo protegen de las quemaduras solares de forma moderada, con un FPU medio de 7. Una manga larga de tejido vaquero por el contrario ofrece un FPU de 1.700 lo que equivale a una protección solar completa. En general, la ropa hecha con tela de tejido tupido protege mejor la piel contra el sol.
La forma más fácil de probar si un tejido puede proteger su piel es sostenerlo contra la luz. Si se puede ver a través de él la radiación UV puede tambien alcanzar su piel.

